miércoles, 9 de mayo de 2007

Cura amigo del Padre Amaro ensayó su papel en Manta - PROTAGONIZARA PELICULA ECUATORIANA

Actores manabitas también tendrán destacadas actuaciones en el filme “Crónicas”, de Sebastián Cordero

Especial para “El Diario”, por Ricardo de la Fuente

Manta.- ¿Recuerdan ustedes al joven e inexperto Padre Amaro?. Es posible que sí, porque “El crimen del Padre Amaro” es una de las más recientes y exitosas películas mexicanas, que hace pocas semanas se exhibía aún en las salas de los Supercines, en Manta y Portoviejo.
Pues bien; en esa producción, el joven cura, apenas destacado por sus superiores a un pueblo de la zona rural, se ve expuesto a las tentaciones terrenales, personificadas en una hermosa y seductora muchacha y en el poder y el dinero que ya ha aceptado como forma de vida el cura párroco del lugar. Como contraposición, en las montañas cercanas hay un tercer religioso que ha preferido seguir el llamado “Evangelio de los pobres” y optar por el compromiso social entre los campesinos desheredados.
Precisamente éste último cura –el padre Natalio Pérez en la ficción cinematográfica, y en la realidad el actor azteca Damián Alcázar- será el protagonista de la última película del realizador ecuatoriano Sebastián Cordero, “Crónicas”, cuyo rodaje comienza en estos días en locaciones de Guayaquil y Babahoyo.
“Crónicas” será un “thriller” policíaco, con guión basado en las andanzas de un asesino en serie de oscuro origen colombiano, al estilo de Daniel Camargo Barbosa y Pedro Alonso López, quienes hace años incursionaron en Ecuador dejando un tendal de víctimas.

Contacto en Manta
Alcázar, un veterano actor de cine, con bien ganada fama en México aunque menos conocido en los países donde no llegan todas las producciones, fue seleccionado por Cordero recurriendo a la abundante información que sobre éste y otros actores existe en sitios especiales de Internet. ¿Y por qué estuvo en Manta?. Pues, sencillamente porque otros papeles coprotagónicos los encontró el director en la pequeña cantera actoral de la ciudad, donde el teatro tiene una verdadera plaza fuerte desde hace dos décadas.
Así, la joven comediante Gloria Leyton y Miguel Molla, de once años, uno de sus alumnos de teatro, también tomarán parte en la película, así como el consagrado intérprete Raymundo Zambrano, fundador del elenco “La Trinchera” y actualmente director del grupo “Palosanto”, aunque éste último en un fugaz momento del drama.
Cabe destacar que el chico Molla, fue seleccionado por eliminación de un amplio casting que involucró nada menos que a setecientos jovencitos de su edad, lo que indudablemente le significaría la (hasta ahora) más destacable oportunidad de su vida.
Alcázar, quien viajó desde España y Canadá para estar presente en los ensayos preliminares, fue presentado a los actores locales con quienes hizo unas pruebas a puertas cerradas en el patio de un hotel de Manta. Su visita fue de apenas unas horas, pese a lo cual se dio tiempo para atender a nuestra solicitud para la entrevista que con ribetes de exclusividad, presentamos en esta misma página.

FOTO (tomada de Internet)
Escena de “El crimen del Padre Amaro” en la que consta Damián Alcázar en el papel del padre Natalio Pérez, junto al protagonista.


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ENTREVISTA CON DAMIAN ALCAZAR


“El Padre Amaro causó escándalo,
pero renació al cine mexicano”




Pregunta: ¿Quién es Damián Alcázar?. ¿Un actor de teatro, de cine o de televisión?
Alcázar: Un actor de todo eso, pero fundamentalmente de cine, ya que muy poco he hecho televisión. Mi romance con el cine es apasionado y dura ya trece años. Como no vivo en la ciudad capital, que es donde se hace teatro, sólo ocasionalmente me toca actuar en vivo. Pero, claro, me inicié sobre las tablas.

¿Y cómo fue ese inicio?
Bueno, los orígenes siempre son un poco extraños. A los dos años y medio de edad me llevaron al cine por primera vez y todavía me acuerdo de ella.

¿Qué película era?
Era una película bastante mala, que se llamaba “El Aguila Negra”; una especie de “western” a la mexicana que me marcó, porque desde entonces me identifiqué con la ficción, que siempre me pareció más aceptable que nuestras tremendas realidades. Fui un niño triste, solo, encerrado en las lecturas, los cuentos... y el cine, que era otra forma de escape. Vi mucho cine en los tiempos en que los martes, se podía ver tres películas por un peso. Yo creo que allí están los orígenes de mi vocación para actor.

¿Y cual fue “su” primera película?
Bueno; primero fue el teatro, cuando terminó mi adolescencia y me integré a un grupo de aprendices. Fueron ocho años de estudio en diferentes escuelas y luego, otros ocho años de actuaciones diarias, ganándome la vida como actor y descubriendo lo hermoso que es representar los sueños y la fantasía de la ficción. Hasta que un buen día me decidí a hacer cine, convirtiéndome en un actor desocupado a la espera de su oportunidad...
Finalmente, luego de un par de cortometrajes, llegó la ocasión de ser coprotagonista, pero de un guión bastante malo. Cuando lo leí, me dije: ¡Uy, de esto no va a salir nada bueno!... éste puede terminar en una nota roja, amarillista, espantosa.... y eso fue lo que sucedió. Se llamaba “La ciudad al desnudo”.

¿Qué títulos le siguieron?
Como tengo buena suerte y en el cine se aprende a grandes zancadas, al año siguiente hice mi primer estelar, llamado “La leyenda de una máscara”, sobre un guión muy inteligente y que además marcó el comienzo de lo que la crítica llamó el nuevo cine mexicano, sólo por bautizarle de alguna manera. Desde entonces, iniciándose la década de los noventa, el cine mexicano, que lo habían hecho trizas, empezó a resurgir y la gente volvió a las salas. Se filman unas ocho películas al año, de las cuales por lo menos una sale muy buena.

Sin embargo, el cine mexicano fue una verdadera industria de exportación. México exportó su cultura a través del cine, que fue un referente importante en el panorama de la cinematografía latinoamericana. ¿Se puede hablar hoy de un renacimiento del cine mexicano?
La época de oro del cine mexicano coincidió con la posguerra en los Estados Unidos, que nos apoyaba abiertamente. Como son nuestros vecinos de arriba, México fue algo así como la puerta de entrada de los Estados Unidos en todo el subcontinente. Pero nuestro cine se prostituyó en los años 70´s, cuando se empezaron a explotar las muchachas, la droga, la policía y todo eso y el público terminó por cansarse. Hoy, si, se puede hablar de un renacimiento del cine mexicano.

En total, ¿en cuántas películas ha participado?
Bueno, en roles protagónicos, 17, pero en unas diez más he hecho diversos papeles secundarios por diversos motivos, ya fuera porque necesitaban un tipo como yo o porque el director era mi amigo y me ayudaba a pagar la renta. En Latinoamérica, los actores somos trabajadores eventuales, no estrellas.

¿Cuáles recuerda con más cariño?
Me gustan mucho “La Ley de Herodes”, “Dos crímenes”, “Bajo California”... podría decir que en estas producciones, el 90 por ciento de los guiones han sido muy buenos. Este nuevo proyecto (“Crónicas”) es formidable. Me excita mucho iniciar este nuevo trabajo, me emociona...

La película que nosotros tenemos más fresca es “El crimen del Padre Amaro”?. Pero es una película de contenidos muy fuertes y audaces. ¿Cómo fue recibida por el público de su país?
¡Con un escándalo terrible!
¿La Iglesia se enojó mucho?
¡Mucho!...y no sólo la Iglesia... también los grupos más recalcitrantemente conservadores de nuestra sociedad, como uno que se llama Provida, que ni siquiera aceptan el uso del condón, y no porque sea incómodo, sino porque es un pecado usarlos. Es más, hubo comunidades católicas donde se pidió a los feligreses que quienes hubieran ido a ver la película, fueran luego a misa para pedir perdón... Pero, eso sí, el éxito de público fue extraordinario porque El Padre Amaro fue una de esas cintas “rompetaquillas” que hacen pensar que nuestro cine, por fin, anda otra vez en buenos pasos y que el público lo acepta.-

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